INDICE

Prefacio

Introducción

I La imagen mental

II La imagen de la ciudad

III La escala urbana

IV Metodología

V Modelos reducidos (maquetas) del espacio urbano

VI La imagen urbana en los dibujos infantiles

VII Conclusiones

 

Referencias

....

 

CONCLUSIONES

El estudio de la imagen de la ciudad en los niños mediante el uso de maquetas y dibujos nos ha mostrado algunos aspectos insospechados de la organización mental del espacio urbano.

En primer lugar, la imagen de la ciudad se construye por etapas. Cada una de ellas se caracteriza por la incorporación de nuevos elementos hasta que finalmente los cinco constituyentes de la imagen urbana identificados por Lynch se encuentran presentes. Cada estadio está definido por una organización específica de los elementos presentes. En general observamos que el camino (C) es el primer elemento que aparece y que él hito (H) o marco de referencia es el último que se localiza correctamente. El elemento borde (B) se manifiesta por las líneas de fachadas más o menos compactas y los nodos (N) aparecen primero como bifurcaciones del camino primordial y sólo en la última etapa como intersecciones de un reticulado vial. La zonas (Z) dependen de la existencia de los bordes, nodos y caminos.

Como hemos pedido comprobar esta incorporación gradual de los elementos de la imagen urbana depende de la elaboración subyacente de la estructura geométrico - dinámica del espacio con sus trayectorias, fronteras, líneas separatrices, regiones, puntos de atracción, etc. Esta geometría fundamental está basada en los desplazamientos activos (paseos a pie) o pasivos (paseos en automóvil) del niño por la ciudad. Las maquetas y los dibujos son por consiguiente el resultado de esa organización dinámica del espacio urbano, y además, esta organización tiene una estructura diferente en cada estadio del desarrollo mental.

Dicho de otro modo, a cada elemento figurativo de la imagen urbana le corresponde un concepto geométrico-dinámico.

Imagen Geometría/dinámica

Camino Trayectoria

Borde Frontera, borde

Distrito, zona Conjunto abierto, cerrado

Nodo Atractor / repulsor

Hito Punto singular

Por otra parte, es importante consignar que la imagen urbana es "auto- semejante". Si amplificamos una parte de la imagen global encontramos nuevos elementos figurativos que juegan un papel semejante al de los elementos de la imagen inicial.

Image
Fig. 39

 

Por ejemplo, la maqueta (o el dibujo) de la ciudad P se caracteriza por poseer una plaza central Q. Hacia Q convergen los vehículos y peatones por ser Q un "atractor" del sistema dinámico subyacente y los caminos que conducen al nodo Q forman las "trayectorias" correspondientes. Cuando el sujeto reproduce la plaza Q con mayor detalle en otra maqueta (o dibujo) P', surgen nuevas trayectorias, fronteras, atractores, etc., que cumplirán en la imagen específica de la plaza las funciones respectivas de camino, bordes, nodos etc. Así los senderos (trayectorias) que conducen al estanque (atractor) de la plaza son los nuevos caminos, el estanque un nuevo nodo Q', y la sustitución por semejanza se extiende a todos los elementos iniciales.

Este interesante fenómeno de auto-semejanza convierte a la imagen urbana en un "objeto fractal" en el sentido de Mandelbrot, pues una parte propia de la imagen es semejante a toda la imagen . Más aún, posiblemente todo paisaje sea auto-semejante si lo analizamos convenientemente (11). Como decía Leibniz: "cada porción de la materia puede concebirse como un jardín lleno de plantas y como un estanque lleno de peces. Pero cada rama de esa planta, cada miembro del animal, cada gota de sus humores es ese jardín o ese estanque". (15)

En segundo lugar, el orden de adquisición de cada uno de los elementos de la imagen urbana a través de los diferentes estadios configura una secuencia muy estable. Nos inclinaríamos incluso a pensar que la sucesión CBZNH, camino, borde, zona, nodo, hito , se aproxima a una escala de Guttman. Esto equivale a suponer que el individuo que ha incorporado correctamente el elemento hito también ha asimilado todos los anteriores, y así regresivamente. Podemos expresar esta información en la siguiente tabla:

Elementos

Estadios C B Z N H

Ia - - - - -

I b + - - - -

IIa + + - - -

II b + + + - -

IIIa + + + + +

Para probar esta afirmación es necesario, sin embargo, diseñar un experimento específico, pues los datos obtenidos hasta el momento son insuficientes.

Finalmente, queda demostrado que la elaboración de la imagen urbana no es el resultado de una enseñanza particular sino el producto de un desarrollo espontáneo de los sistemas cognitivos del niño. Existe pues una verdadera epigénesis de la imagen urbana, que es universal y se manifiesta en ese despliegue progresivo de la representación del espacio a partir del "germen" inicial del camino . La maduración el sistema nervioso con la edad, las múltiples experiencias que el niño asimila en su vida cotidiana "modulan" esta evolución de la imagen urbana pero no la determinan en sentido estricto. En cambio, podemos inferir de este desarrollo epigenético de la imagen urbana que para enseñar a conocer la ciudad los padres y maestros deberán tener en cuenta el nivel que cada niño ha logrado alcanzar por sus propios medios. A cada estadio corresponde una imagen urbana diferente y en cada uno de esos estadios se encuentran en latencia los recursos necesarios para progresar al estudio siguiente. Por ejemplo, un adolescente que ha alcanzado la etapa III en las maquetas o la etapa IV en los mapas es un urbanista en potencia. En el mundo contemporáneo hay pocas cosas más importantes que crear una "conciencia urbana" en todos los ciudadanos. Ello debe comenzar desde temprano pues todo ser humano tiene derecho a vivir en un medio digno y civilizado. Tal vez este tipo de estudio psicogenético en las ciudades impulse a otros a tener más confianza en la capacidad humana para modelar su entorno.

Existe una imagen pública de cada ciudad que es compartida por todos los habitantes que se encuentran en el mismo estadio de desarrollo mental. Reconocer que hay muchos estadios permitirá ser más realista en los programas escolares y en la planificación urbana.