IV.
METODOLOGIA
Nuestros métodos de análisis de la
imagen de la ciudad se pueden agrupar en tres
categorías: dibujos, maqueta y comentarios
verbales. Cada técnica tiene sus ventajas y
limitaciones y merece que se la estudie en detalle.
Tomadas en conjunto las tres técnicas se
complementan y ofrecen un panorama suficientemente amplio
para investigar el espacio urbano.
1- Dibujos:
Son esencialmente de dos tipos: perspectivas y
planos.
1.1- Perspectivas: el niño, el adolescente o el
adulto se instalan al aire libre en algún lugar
escogido por el experimentador y dibujan lo que ven desde
allí, calles, casas, árboles,
vehículos, gente, jardines, etc. Estos dibujos en
situ son muy expresivos y guardan una estrecha
relación con el desarrollo intelectual. Los
niños de menor edad necesitan un tiempo bastante
considerable para realizar ese tipo de dibujos y se
demoran exageradamente en detalles. En cambio, los
niños mayores son capaces de elaborar admirables
dibujos en perspectiva. También hemos investigado
cómo se conservan a la memoria del adulto estos
dibujos de la ciudad. Comprobamos que una semana
después el individuo reproduce el primer dibujo
con suma fidelidad sin necesidad de volver al lugar.
1.2- Planos: se piden dibujos de mapas o planos del
barrio o de la ciudad. En algunos casos el dibujo se
realiza inmediatamente después de un paseo por la
ciudad y se solicita que el niño esquematice ese
recorrido con un diagrama. En otros casos se pide un
dibujo totalmente libre del lugar donde habita el
niño, de su casa, del centro de la ciudad, etc.
Los dibujos libres de la ciudad tienen algunas ventajas
sobre las copias en perspectiva pues no limitan la imagen
a un punto de vista determinado. Además, como son
más abstractos ponen mejor en evidencia los
recursos cognitivos de cada estudio. Las copias en situ,
en cambio, exigen una acomodación explícita
al objeto copiado y dada la complejidad del paisaje
urbano requieren mayor habilidad técnica.
2. Maquetas:
Constituyen a nuestro entender el procedimiento
más valioso para obtener información sobre
la imagen espacial de la ciudad. Su gran ventaja estriba
en su originalidad. El dibujo es una actividad corriente
en las tareas escolares, en cambio, la
construcción de una maqueta no lo es. Por lo tanto
el experimentador puede seguir con detalle el proceso
constructivo en cada caso sin preocuparse por el papel
desempeñado por un entrenamiento previo. Las
maquetas, además, ponen a prueba la creatividad no
solo del niño sino del experimentador. A veces es
necesario ensayar diferentes tipos de material para
encontrar el que mejor se adecúa a la
situación, a los recursos del lugar y al tipo de
espacio urbano que se desea estudiar. Especialmente la
elección de la escala reducida merece una
consideración especial. Nosotros utilizamos
maquetas de escala 1:2000, 1:500, 1:250 de acuerdo con
las dimensiones del lugar explorado. El trabajo con
maquetas se desarrolla siempre después de una
exploración detallada del sector de la ciudad en
estudio. El experimento se inicia con una visita a pie o
en automóvil, por la región. Cada
niño lo hace en compañía del
experimentador y de un colaborador que registra los
comentarios verbales en el diálogo que se
establece durante el paseo. En ningún caso los
niños saben que después del paseo
deberán construir de memoria una maqueta del
mismo. Esta precaución se toma para impedir una
actitud artificial en las personas sometidas al
experimento. La maquetas se construyen en un lugar
apropiado, generalmente en la misma escuela donde
concurre el niño que realizó el paseo. La
última fase consiste en comparar la maqueta
construida por el niño (M) con una maqueta real
elaborada por un profesional en la escala prevista (R).
Esta comparación es siempre de interés pues
el niño aprovecha la oportunidad para valorizar
algunos aspectos y desechar otros. Para facilitar las
críticas el experimentador le asegura que la
maqueta R fue hecha por otro niño que pasó
por la misma prueba. En resumen, el trabajo con las
maquetas requiere más tiempo que el otorgado a los
dibujos. Conviene disponer de una mañana o una
tarde pues se necesitan varias horas para
1- recorrer el lugar
2- construir la maqueta M y
3- compararla con la maqueta R.
Hemos utilizado tres tipos de maquetas:
2.1 Maquetas modulares: se entrega al niño una
serie de bloques de madera del mismo tamaño, con
los cuales deberá construir las casa y edificios.
Esta maqueta posee gran flexibilidad pues el niño
construye cada edificio superponiendo una serie de
módulos.
2.2 Maquetas con elementos modulares y con formas
fijas: además de los bloques de madera el
niño recibe una colección de formas
moldeadas para representar algunos edificios, por ejemplo
iglesias que sirven como hitos en la
construcción.
2.3 Maquetas de plastilina: en lugar de elementos
sólidos, el niño moldea con sus propias
manos los elementos que va a utilizar en la maqueta.
También puede utilizar una base de plastilina para
excavar en ella los desniveles del terreno que pretende
representar.
3. Comentarios verbales:
En los estudios pioneros de Lynch (4) gran parte de la
información sobre la imagen espacial se obtuvo
gracias a encuestas y a conversaciones libres con los
habitantes del lugar. La imagen espacial de la ciudad es
empero difícil de traducir en palabras y estos
comentarios verbales deberán ser interpretados con
prudencia. En nuestro estudio actual son sólo una
fuente secundaria de información puesto que los
dibujos y maquetas nos muestran con mayor objetividad la
evolución de la imagen espacial, que es el tema
que nos ocupa en primer lugar. Por lo tanto no
consideramos aquí el retrato hablado de la ciudad
y nos limitamos a los dibujos y maquetas.