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Jornadas de Neuropediatría

Aspectos neurocognitivos de la comunicación digital

Dr. Antonio M. Battro

Battro & Denham, consultores - Aedin, Asociación en defensa del infante neurológico

 

Buenos Aires

29 de junio del 2000

La historia de la humanidad ha cambiado con la aparición de la computadora y de internet. Pensamos que tenemos pruebas claras para identificar una inteligencia digital o ID como una capacidad de la la mente humana. No pretendemos que la cultura digital haya desarrollado una nueva corteza cerebral en la especie humana pero tal vez exista un crecimiento epigenético de nuevas conexiones sinápticas durante el proceso específico de un aprendizaje digital en el individuo. Una inteligencia digital podría procesarse en áreas corticales diferentes de aquellas propias de las inteligencias lógicas, numéricas, lingüísticas o espaciales. Y esta nueva capacidad se extiende también a niños con discapacidades mentales y somáticas. Los primeros que se beneficiaron con la ayuda de las computadoras y de las comunicaciones fueron los niños paralíticos cerebrales y los sordos. Esta práctica se extendió exitosamente a muchas discapacidades. Sólo los niños autistas parecen tener una "discapacidad digital" específica. Estos casos ofrecen argumentos sólidos a favor de la existencia de una inteligencia digital que podría distinguirse de otras inteligencias alternativas mediante la ayuda de técnicas neurocognitivas.

Podemos definir, tentativamente, a la inteligencia digital en los siguientes sentidos. Primero, no supone un "órgano mental" para procesar dígitos binarios sino una capacidad para interactuar con máquinas digitales, por ejemplo: usar el procesador de palabras o hacer diseño gráfico por computadora. Segundo, esta inteligencia se refiere también a la manipulación de objetos digitales, como cámaras digitales, scanners, sintetizadores y reconocedores de voz o instrumentos musicales digitales, que transforman lo analógico en digital en el mundo físico de las imágenes, los sonidos y las voces. Tercero, la inteligencia digital se basa en selecciones binarias. Sólo necesitamos seleccionar una alternativa, lo que llamamos una opción clic , que podrá desencadenar un abanico de acciones cuando esta decisión personal está acoplada a un sistema digital físico, como cuando navegamos por Internet. Se trata esencialmente de una facultad heurística de amplio alcance. Necesitamos, en definitiva, crear una conciencia digital en la práctica de la educación especial y en la rehabilitación para desarrollar también en estos campos la inteligencia digital propia de nuestra era.