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X. LOS NUEVOS INSTRUMENTOS DEL
PENSAMIENTO
Nuevas interfaces y viejos teclados
Las computadoras tienen teclados de viejas
máquinas de escribir, diseñados hace un siglo
para mecanismos lentos y engorrosos. Por eso una fila del
teclado de PC comienza con las letras QWERTY, algo
así como un fósil de la era industrial en la
época de los bits. Se trata de una convención
que aún perdura como sucede con muchos
estándares aceptados universalmente a pesar de no ser
los mejores. Este libro ha sido escrito, debemos
reconocerlo, en un teclado QWERTY.
Felizmente existen otras interfaces para comunicarse con
la máquina digital. Por ejemplo, algunos
"reconocedores de voz", permiten dictar a la máquina
directamente un escrito, el sueño de la secretaria
electrónica hecho realidad. Pero debemos resignarnos
a comprobar que dictar no es lo mismo que escribir, son
procesos mentales diferentes, y tal vez por eso estos
sistemas aún no se han difundido masivamente. Sin
embargo son una preciosa ayuda para aquellas personas con
trastornos motores en las manos que no pueden usar el
teclado.
También los "tableros de dibujo" digitales
están evolucionando en los últimos tiempos de
manera asombrosa. Nos permiten manejar un lápiz
digital y combinar cientos de herramientas para dibujar o
pintar. Podemos afinar su precisión y controlar a
voluntad la presión de nuestra mano sobre la tableta,
lo que nos pone directamente en contacto físico con
nuestra obra. Es una forma de aprovechar la maravillosa
sensibilidad al tacto y a la presión que ha
desarrollado la especie humana para expresar el talento de
cada individuo en el extremo de sus dedos.
Con una tableta gráfica podemos, además,
simular tanto una acuarela salpicada con manchas de agua
como una pintura al óleo. Con la ventaja de que, a
diferencia de los materiales tradicionales, las acuarelas y
óleos digitales son perfectamente reciclables,
transmisibles, escalables y reproducibles. Es decir, una
copia digital no se puede distinguir de la obra original, se
puede reproducir incontables veces sin perder la calidad, se
difunde por la red y llega a la computadora del amante del
arte en cualquier tamaño y formato que se elija. En
todo taller de arte digital deberá ser éste un
instrumento de uso cotidiano.

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