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XI. PRESENCIA Y TELEPRESENCIA
¿Cuáles son su ventajas?
La videoconferencia es interactiva. Los participantes
dialogan entre sí a través de pantallas de
televisión que se disponen de manera adecuada para
facilitar la conversación a distancia. Las personas
pueden estar separadas por miles de kilómetros pero
el switching de una sala a otra facilita un verdadero
diálogo entre los participantes. Se puede buscar a
una persona en otra sala mediante la manipulación a
distancia de la cámara remota, identificar a una
persona, acercar o agrandar su imagen y conversar
directamente con ella mirando a sus ojos. Si la "ventana"
entre dos o varias instituciones está abierta
permanentemente, como lo proponemos, entonces en poco tiempo
los alumnos y profesores habrán asimilado la
telepresencia como una nueva forma de diálogo. Al
mismo tiempo habremos incorporado nuevos espacios virtuales,
los ajenos, sin haber invertido en más metros
cuadrados de edificación. La videoconferencia es
flexible. Las salas de videoconferencias se "agrandan o
contraen" con facilidad. Las pantallas de vídeo
pueden variar en número y tamaño, de acuerdo
con el número de asistentes. Para algunos eventos
multitudinarios, se pueden instalar pantallas gigantes en
auditorios apropiados del establecimiento o en los
patios.
Las videoconferencias con fines educativos deben tener
una amplia libertad de uso. Sabemos que nadie aprende por
"paquetes", el niño aprende a hablar porque
está inmerso constantemente en un ambiente
lingüístico con total libertad. La sala de
videoconferencias es simultáneamente una sala de
videograbación. Cuenta con videograbadores y los
docentes y alumnos podrán grabar
automáticamente sus clases en vivo mientras
están comunicándose, de esa manera, al cabo de
un año lectivo, las instituciones involucradas
contarán con una videoteca de inapreciable valor
didáctico, con una nueva memoria audiovisual.

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