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XI. PRESENCIA Y TELEPRESENCIA
Los nuevos nichos educativos
Las redes digitales permiten alcanzar muchas empresas,
instituciones y hogares que podrán beneficiarse de
una educación de calidad superior a la que
actualmente no tienen acceso debido a los altos costos de
traslado a la universidad presencial, al compromiso horario
exigente, al tipo de actividad laboral de muchos
profesionales, etcétera. Por estas razones, las
principales universidades del mundo han incorporando
servicios de educación a distancia con ayuda de las
nuevas tecnologías digitales, que mantienen el mismo
grado de calidad y otorgan exactamente los mismos
títulos académicos. Se está
constituyendo de manera acelerada una red global
universitaria a la que, en un futuro, se podrán
conectar los hogares que lo deseen. Es difícil
imaginar estos cambios sin abandonar el molde presencial
donde nos hemos formado.
Por lo pronto, la educación a distancia "sale" en
busca del alumno donde se encuentre y no le pedirá
que concurra a una sede central. Se lo instruirá
convenientemente para interactuar desde su casa, oficina o
empresa. En un futuro esta actividad será tan
común como hablar por teléfono. Mientras la
universidad presencial es de tipo "centrípeto" y
requiere la confluencia simultánea en una misma sede
de alumnos y profesores, la educación a distancia es
"centrífuga", es decir se irradia a todo el
planeta.
Por consiguiente la estimación costo/beneficio
deberá realizarse con nuevos parámetros,
basados en el "peso" de la información más que
en el espacio ocupado por aulas, talleres, laboratorios y
bibliotecas. La cantidad de información que se
envía por unidad de tiempo depende del ancho de banda
del canal de comunicación. Un crecimiento armonioso y
rentable debe conjugar, por etapas, las diferentes
modalidades de comunicación. A medida que aumenten
los requerimientos educativos se instalarán nuevos
canales de comunicación. No hay límite
teórico para crecer en este mundo digital.

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