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XII. TALENTO Y DISCAPACIDAD
El concepto de educación
digital debe extenderse también a la educación
especial. Es en el terreno de la atención a la
discapacidad mental y física donde con seguridad los
recursos de las nuevas tecnologías
informáticas y de comunicaciones han producido los
cambios más insospechados en los últimos
años. La asistencia de niños y adolescentes
con deficiencias motoras, sensoriales y cognitivas ha
llevado al desarrollo de "prótesis
informáticas" de los más variados tipos. Se
puede afirmar que la mayor parte de los problemas que
presenta un usuario discapacitado para operar una
computadora cuentan ya con una solución
técnica, la cuestión es llevar a la
práctica cotidiana lo que muchas veces recién
acaba de emerger del laboratorio de
investigación.
La escuela digital especial comienza, ante todo, por
conceder un libre acceso al establecimiento educativo, ya
sea para seguir un curso presencial como para participar en
programas de educación a distancia, en particular a
través de redes y videoconferencias. Esta libre
accesibilidad debe extenderse al propio hogar y no
sólo a la escuela.
Nos encontramos aquí ante el tema apasionante de
los "hogares inteligentes" donde el miembro discapacitado de
la familia tiene acceso a una multiplicidad de "controles de
entorno" que mejoran su calidad de vida y su independencia.
Desde una silla de ruedas, por ejemplo se puede controlar la
luz, la TV, la radio, los electrodomésticos, los
cerramientos, etcétera. La escuela digital especial,
de alguna manera, comienza en la propia casa. Una buena
oralización de un niño sordo promueve su
incorporación al mundo oyente y, por esta
razón, debe aprender a utilizar el teléfono
desde su casa o la escuela. Para ello será necesario
adaptar la red de comunicaciones existente con "sistemas
aumentativos" de audio o mediante la conexión por
modem a una computadora.

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