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XII. TALENTO Y DISCAPACIDAD El derecho a comunicarse Por lo que hemos dicho, la libre accesibilidad comienza necesariamente con la eliminación de barreras físicas, construcción de rampas, baños, cabinas telefónicas adaptadas, etcétera, pero no termina allí. El umbral más difícil de transponer es el mental, no el físico, el acceso al conocimiento más que el acceso al local de la escuela. Todos conocemos ejemplos lamentables, que pueden llegar incluso al ridículo, de exigencias curriculares que un alumno discapacitado no puede evidentemente cumplir dentro de una escolaridad ordinaria. Frente a estas situaciones cristalizadas en tantas escuelas tradicionales, el uso de instrumentos digitales permitirá resolver, caso por caso, los problemas e integrar con naturalidad a los alumnos discapacitados. No es un problema técnico, es un deber de solidaridad y un derecho a la comunicación del conocimiento. Nuestras primeras experiencias con el modem telefónico (que al poco tiempo completamos con el modem radial) fueron realizadas en un colegio de alumnos con deficiencias auditivas, el Instituto Oral Modelo de Buenos Aires, a comienzos del 80. Fue una demostración concluyente de la recuperación del teléfono para el usuario con deficiencias auditivas. En efecto, cuando Graham Bell construyó el teléfono excluyó a los sordos e hipoacúsicos del nuevo mundo de las telecomunicaciones. Fue una triste paradoja pues Bell era profesor de sordos, estaba casado con una mujer sorda y todos sus esfuerzos estaban encaminados para mejorar la comunicación con ellos. Por eso la telefonía analógica significó un doloroso paso atrás en este proceso. Felizmente, la telemática digital salvó la situación cien años después del gran invento de Bell. Ahora las personas sordas pueden usar el teléfono vía modem y es esencial que los niños deficientes auditivos aprendan a hacerlo desde pequeños. En el Instituto Oral Modelo el resultado fue notable. Entonces nuestras experiencias parecían mágicas ¡enseñar a usar el teléfono a un niño sordo! Nuestro argumento fue que toda computadora parecía diseñada expresamente para una persona con discapacidad auditiva. El modem resultó ser el nexo perfecto con el teléfono y así logramos realizar las primeras comunicaciones por computadora entre escuelas de sordos de los EE.UU. y de la Argentina con el mayor de los éxitos (¡a sólo 300 bps!), cuando pocos imaginaban una conexión telefónica entre deficientes auditivos. El lema que nos guía es : "adaptar las máquinas al usuario y no a la inversa". Muchas veces se carga sobre el usuario todo el peso de la adaptación cuando se trabaja con equipamientos inadecuados. En realidad las computadoras son proteiformes, se pueden transformar en cualquier otra máquina adaptada a las necesidades intelectuales más sutiles tanto como a las normas ergonómicas más exigentes. También aquí debe promoverse un cambio profundo de actitud por parte de muchos educadores y rehabilitadores que no siempre están actualizados en el tema de las nuevas tecnologías. Lo que era imposible de imaginar hace un par de años hoy está en el mercado y se puede aplicar con éxito en la mayor parte de los casos. Veamos algunos ejemplos de barreras que han sido eliminadas definitivamente para trabajar con computadoras. |
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