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IV. LA ESCUELA EXPANDIDA
La educación en un momento crucial
La educación de este fin de siglo vive un "momento
crucial", como dijo Jacques Maritain al término de la
Segunda Guerra Mundial. El gran problema entonces, como
ahora, era rehacer la vida civilizada y democrática
desde la educación después de la caída
de los grandes imperios totalitarios. Los dos grandes
derrotados de ayer, Alemania y Japón, son hoy dos
potencias mundiales en el campo de la economía, la
ciencia, la tecnología y la cultura. En cambio, por
contraste, una nación victoriosa como la ex
Unión Soviética ha entrado en un proceso de
implosión y de disgregación. No se sabe
qué pasará con China en los próximos
años, pero si transitara hacia una sociedad abierta
su aporte a la cultura podría ser
inconmensurable.
La única superpotencia moderna está en el
nuevo mundo, en América. Paradójicamente, los
Estados Unidos viven hoy una profunda crisis educativa. El
famoso documento de 1983 A Nation at Risk ofrece un
diagnóstico implacable y desolador que sigue vigente.
Cada día hay más pobres y analfabetos en el
país más poderoso del mundo. ¡Y
qué decir de nuestros países latinoamericanos!
Las cifras son pavorosas, incluso en la Argentina, que se
enorgullecía de ser el pueblo más rico y mejor
educado de la región. Por consiguiente el problema de
la educación es un problema de civilización,
trasciende todas las fronteras y las culturas.
Las reflexiones que siguen intentan una salida de este
laberinto. Sabemos que si insistimos en las huellas ya
transitadas quedaremos empantanados para siempre y pondremos
en peligro el destino de las nuevas generaciones. El
esfuerzo debe realizarse en todos los frentes de manera
simultánea. Nos limitaremos en este capítulo
al aporte que puede brindar la tecnología ya
instalada en la sociedad, tecnología que
servirá para mejorar nuestra educación. Este
camino nuevo se enlazará necesariamente con todos los
demás.

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