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IX. LA COMPUTADORA HOGAREÑA
¿Un nuevo mueble o un nuevo instrumento?
Con las computadoras está sucediendo un
fenómeno similar al de los teléfonos, radios y
televisores domésticos. En un comienzo existía
apenas sólo un aparato para todos pero al cabo de un
tiempo cada miembro de la familia se fue independizando y
logró contar con su propio equipo. Lo mismo se repite
con las PC. La existencia de computadoras portátiles,
además, ha permitido una multiplicidad de usos y una
movilidad constante, como ocurre con el teléfono
celular o el inalámbrico, que no está en
ningún lugar y está en todas partes. Por eso,
podemos prever la multiplicación creciente de estas
herramientas informáticas bajo un mismo techo. Pero
la computadora no es un mueble más. Es más
bien como un instrumento musical, como un piano, instalado
en un lugar fijo o como un violín, portátil.
Es más, podemos prever que cada miembro de esa
familia contará con su "instrumento
informático" predilecto y además podrá
usar el de los demás. En realidad las computadoras
domésticas deberían estar todo el día
encendidas y conectadas a la red como instrumentos
educativos omnipresentes y activos para toda la familia.

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