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IX. LA COMPUTADORA HOGAREÑA
La impresora silenciosa
La impresora en la casa plantea problemas crónicos
(como sucede también en la escuela). Generalmente se
queda sin tinta y sin papel. La misma inercia cultural, que
se transmite desde la escuela donde la información
circula habitualmente en un soporte de papel, alcanza
irremediablemente a la casa. Eso se debe a una
contaminación de la nueva cultura de los bits con la
"cultura del plomo", del texto impreso en papel. Si en la
escuela los directores, administrativos y docentes
están atiborrados de papeles, de memos, de cuadernos,
es lógico que todo el sistema educativo sufra las
consecuencias. Por ejemplo, en la mayoría de las
escuelas las tareas para el hogar siguen siendo solicitadas
en papel.
Será preciso cambiar la cultura de la escuela para
resolver el problema hogareño, estimular el uso de
diskettes y de las redes y reservar el papel para la
producción artesanal de un buen diseño
gráfico. De ese modo el hogar verá desaparecer
progresivamente la presión sobre la impresión
y disminuirá el gasto doméstico de papel y
tinta. Pero también la familia comenzará a
inventar nuevos modos de producción al contar con una
verdadera imprenta electrónica en su casa; es el
sueño de un humanista del renacimiento,
diseñar y producir su propio libro. El enorme valor
educativo de la producción de objetos artesanales de
este nuevo tipo con ayuda de la computadora merecerá
la mayor consideración. Lo mismo vale para la
edición electrónica de páginas en
Internet. Es una nueva artesanía de arte digital que
tendrá un crecimiento considerable en el futuro.

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