Introducción
Un crucifijo románico no era originalmente
una escultura, la Madonna
de Cimabue no era un cuadro, tampoco la Palas
Atenea de Fidias era una estatua. (11)
Así comienza André Malraux su obra
maestra sobre el Museo imaginario1. Trata de la
transformación de la obra de arte, de la
metamorfosis de su significado cuando se la expone en un
museo. En el museo un crucifijo se convierte en una
escultura, una imagen de la Virgen en un cuadro, una
efigie sagrada en una estatua. Malraux indaga con
profundidad el significado último de esta gran
transformación.
Son más de 600 páginas de una prosa
cerrada, penetrante, iluminadora, acompañadas de
casi 500 ilustraciones, en su mayor parte
fotografías en blanco y negro. El libro tiene casi
medio siglo y había sido concebido antes de la
guerra europea que tronchó con crueldad inaudita
tantas vidas humanas, que destruyó y
dispersó una parte significativa del patrimonio
artístico de la humanidad. Es un testimonio de la
turbulencia de su época y, a la vez, una voz
esperanzada. Malraux analiza el nuevo papel que cumple la
reproducción fotográfica para acercar las
obras de arte del mundo entero y así presentarlas
bajo un nuevo formato, en una plataforma universal
accesible. Este Museo imaginario que presenta Malraux no
es un producto volátil de la imaginación
sino la gran colección mundial de imágenes
reproducidas materialmente gracias a la tecnología
moderna. Ahora diríamos que es, a la vez, producto
y signo de la "globalización".
Las profecías de Malraux se están
cumpliendo hoy más allá de sus más
visionarias expectativas. En efecto, la tecnología
digital ha despegado la fotografía de su soporte
en papel, ha promovido la proyección ampliada de
la imagen en color de muy alta resolución y,
finalmente, ha independizado al público del
recinto de exposiciones, del auditorio y de la sala de
conferencias. Asistimos a una nueva transformación
del significado de la obra de arte y al nacimiento del
Museo virtual, un nuevo tipo de museo que es el producto
de la prodigiosa evolución del Museo imaginario.
Trataremos en lo que sigue de mostrar la
articulación entre ambos y con el Museo
real.